En la frontera con España, pegada a al a otra orilla del Guadiana se encuentra la ciudad de Vila Real de San Antonio, Su principal fuente de ingresos proviene de la pesca y el turismo . Apenas a tres km de distancia de esta ciudad podemos visitar la villa marinera de Montegordo. una de las primeras poblaciones que introdujo el turismo como industria en el Algarve durante la década de los 60. Su extensa y excelente playa sumada a unas modernas infraestructuras convierten a la villa de Montegordo en un destino comun para visitantes de todo el mundo.
Restos arqueológicos sitúan la ocupación humana en esta zona del sur de Portugal desde tiempos prehistóricos. La zona fue visitada a lo largo de la historia por distintas civilizaciones que llegaron a estas tierras atraídos por sus riquezas.
Los orígenes de la actual Vila Real de Santo Antonio se remontan a la villa medieval de pescadores llamada Santo Antonio de Arenilla, a orillas del río Guadiana. Esta ciudad fue destruida por el mar, pero el Marqués de Pombal decidió reconstruirla. El 30 de diciembre de 1773 se firma la Carta Régia de la fundación de Vila Real de Santo Antonio. Lo realmente sorprendente es que la reconstrucción se realizó en apenas dos años bajo un proceso de construcción basado en la estandarización y en la pre-fabricación. Hoy en día la ciudad es la máxima muestra de la arquitectura Pombalina del siglo XVIII portugués.
La razón de la reconstrucción de la ciudad más que un acto de generosidad fue la necesidad y conveniencia de situar en este punto fronterizo un control de mercancías y desarrollar el sector pesquero.
A partir del siglo XIX se inicia la construcción de numerosas fábricas de conservas, que suponen un importante crecimiento de la industria pesquera. Comienza entonces un período de prosperidad y desarrollo que convierte a la ciudad en un importante centro conservero, sobre todo de sardinas y atún.
Gracias a la minería procedente del norte, su puerto es también muy frecuentado por las embarcaciones que ascendían a través del Guadiana. Una clara muestra de su importancia y dinamismo es que fue el primer lugar del Algarve en tener iluminación a gas, en el año 1886.
A mediados del siglo XX la ciudad era conocida como la Bolsa do Atún. Además del sector pesquero como principal fuente de riqueza, en los años 60 se le suma la importancia económica del turismo que recibe toda la zona del sur de Portugal |